EL DÍA. La Asociación de Vecinos Tamarco, de Camino de la Villa, una de las más activas y críticas de La Laguna y que ha preferido no entrar en la federación de entidades vecinales de la ciudad y sí en la Coordinadora de Pueblos y Barrios, disponía en su cuenta corriente hasta hace unos días de 402 euros. Desde el pasado miércoles, no puede hacer uso de ese poco dinero para afrontar los gastos de sus sede porque la consejería de Economía y Hacienda del Gobierno regional, a instancias del ayuntamiento, le ha embargado por una deuda acumulada entre 2005 y 2007 de 3.300 euros por no pagar la contribución urbana y la basura.
La entidad desconocía las deudas que tenía pendientes desde hace más de cuatro años con la corporación local. En declaraciones al periódico El Día, su presidente, Pedro Delgado, censuró ayer que el gobierno local no les haya informado de esta situación que, según señala, desconocían y que achaca a la anterior junta directiva. Si no se encuentra una solución, advierte de que la próxima semana se verán obligados a cerrar la sede, lo que perjudicará a numerosos vecinos.
El responsable vecinal recibió el pasado miércoles una carta de CajaCanarias en la que se le informa del embargo, con lo que no han podido afrontar los pagos del agua y la luz que se cobran en estas fechas. Delgado critica también que el gobierno local haya recurrido a la Comunidad y sospecha que ha sido para "asustarnos y avasallarnos más", lo que califica de "desfachatez por no dignarse a comunicárnoslo ellos".
Como ha hecho en numerosos plenos, en los que suele ser muy crítico con CC por múltiples asuntos, Delgado denuncia una supuesta persecución del ayuntamiento contra su entidad desde hace 15 años. Asegura que se sienten "discriminados y maltratados", al tiempo que sostiene que CC "quiere apoderarse y manipular totalmente la participación ciudadana, callarla y no dejar que asociaciones como la nuestra saquen a la luz todos los desperfectos, anomalías y abusos que se están cometiendo con los vecinos".
Según recuerda, hasta hace cuatro años, el ayuntamiento entregaba a esta asociación una ayuda de 585 euros, que Delgado considera totalmente insuficientemente "porque sólo en agua se paga al año más de 3.00 euros". A su juicio, los argumentos del consistorio para no aportarles ese dinero no se sostienen, entre otras cosas porque dicen que los vecinos de esta zona pagan sus impuestos "igual que los demás" y porque la entidad oferta diversos cursos y actividades (como manualidades, bordado o un grupo musical) "que ahora pueden perderse".
La concejal de Participación Ciudadana, María del Cristo Pérez, replicó ayer, en manifestaciones al periódico El Día, que el motivo de que no reciban la ayuda "se debe simplemente a que no han pedido acogerse oficialmente a esa línea de subvenciones de unos 600 euros anuales". Sobre el embargo, la edil asegura que, mientras la sede pertenezca a la asociación como ente particular, "el ayuntamiento no puede hacer nada con esos gastos. Si se deben, hay que abonarlos".
Según subraya, la solución podría pasar por la cesión de la sede al consistorio para que éste asuma el agua, la luz, la basura y los impuestos. Sin embargo, este expediente, que se tramita desde 2002, sigue bloqueado pese a la reunión mantenida con los vecinos el pasado marzo porque, según explica, "continúan sin remitirnos una copia compulsada de un acuerdo de la asamblea vecinal en el que renuncien al uso exclusivo de la sede, tal y como piden, algo incompatible con que el ayuntamiento asuma los gastos, ya que debe ofrecer este equipamiento a todos los ciudadanos por igual".














