MIGUEL ÁNGEL AUTERO - LA OPINIÓN. Alrededor de setenta reclusos del centro penitenciario Tenerife II serán trasladados hoy a diferentes prisiones españolas de la Península en una conducción masiva más después de que, en los seis primeros meses de este año se hubieran llevado a cabo otras tres, procediéndose al traslado de 72 internos cada vez. En octubre de 2008, la Dirección General de Instituciones Penitenciarias española había procedido al traslado de otros setenta presos a distintas cárceles del territorio nacional.
De este modo, la Asociación de Familiares de Presos de Tenerife (Afaprete) denunció ayer este nuevo traslado masivo de presos canarios a la Península. La asociación denuncia que ningún estamento oficial ha comunicado a las familias de reclusos "ni éste ni ningún otro traslado de internos de esta prisión Tenerife II a la Península", algo que ha corroborado en diferentes ocasiones este periódico cuando se ha puesto en contacto con la Dirección General de Instituciones Penitenciarias para recabar información sobre los citados traslados.
Afaprete señala que según han comentado algunos presos a miembros de la asociación, "hoy saldrán varias decenas de internos pero, ni ellos ni las familias saben la identidad de los que se verán afectados por este traslado, cuyas consecuencias más inmediatas serán las de la práctica imposibilidad de visita de sus familiares así como lo improbable de una reinserción social en el nuevo destino que se les ha señalado para seguir cumpliendo con su condena, algo que entra en contradicción con el propio sistema penitenciario español, cuyo fin es la reinserción del reo en la sociedad", señalan desde la asociación.
Por ello, desde Afaprete se pide que "se respete la Ley Penitenciaria (LOGP) que, en varios de sus artículos, habla de que hay que tener los medios necesarios en cada provincia para "evitar el desarraigo social de los internos".
La asociación mantiene que "es fácil de entender que una persona que siempre ha vivido en Tenerife, por ejemplo, y que tiene toda su familia en Tenerife, no puede reinsertarse en Galicia. En primer lugar, porque le cuesta mucho más acceder a los permisos de salida. Son permisos de 3 a 6 días que se les da a los reclusos para que vayan habituándose de nuevo a la vida en libertad. Es condición indispensable para la Administración Pública española que alguien acoja a estos reclusos de permiso en esos días, por lo que en la Península, donde no conocen a nadie, es misión imposible, por lo que pierden el derecho que tienen y que necesitan, y se ven perjudicados, además, por circunstancias ajenas y de las que no son responsables de forma alguna".
El recluso sólo sabe que será trasladado cuando un funcionario le dice: "Prepara el petate que te vas". A partir de ahí, el traslado se produce en cuestión de un par de días, sin tiempo para despedirse de la familia. "Los presos pueden estar durante uno o dos meses en una situación que se denomina tránsito, es decir que son trasladados constantemente de una prisión a otra por todo el territorio nacional hasta que se les halla un destino. Están de paso y, por tanto, están aislados del resto de los reclusos de esas prisiones provisionales así como de sus familias".














