REDACCIÓN. No hay alternativa: o una Canarias Libre y Socialista o la barbarie. Y en la barbarie estamos ya situados: los salarios más bajos del Estado español, las jornadas más largas, más de 700.000 empobrecidos y según la EPA, 280.000 desempleados y desempleadas, la tasa de paro más alta de todo el Estado. A esta situación nos ha llevado el neocolonialismo y el neoliberalismo español y canario. Solamente la organización consciente y el trabajo conjunto y unitario, como demostraron el Primero de Mayo INTERSINDICAL CANARIA y el FRENTE SINDICAL OBRERO DE CANARIAS, pueden sacar del marasmo económico y social que sufre en la actualidad nuestro país.
En ciudades como Las Palmas de Gran Canaria, el número de indigentes que duermen en la calle ha aumentado geométricamente. Lanzarote y Fuerteventura caen en el caos de la pobreza, el desempleo y el racismo. La antigua Titeroygakat posee ya un 28% de desempleo, el más alto de Canarias.
Es intolerable que con la que está cayendo, el presunto corrupto –o no tan presunto- José Manuel Soria, diga que se va a seguir financiando la educación privada porque supone garantía de calidad. Todo esto mientras se desmantela la Formación Profesional, única posibilidad de progreso de un país desde el ámbito de la cualificación de sus técnicos y profesionales. No hay dinero para la educación pública pero sí para la privada. Al más puro estilo yankee, como le gusta al sibarita del salmón.
Mientras, continúa desapareciendo nuestra agricultura, nuestra ganadería, nuestra pesca, nuestro medio ambiente, el corazón de nuestro pueblo. Por mucho que se empeñen los Zapatero, Soria, Rivero, Saavedra, Canarias existe, enraizada en la solidaridad de sus gentes y territorios, inundada por todos los costados de generosidad hacia Africa, nuestro continente, América Latina y pueblos como el palestino, el afgano o el irakí.
Desde Unidad del Pueblo seguimos insistiendo: Otra Canarias es posible. Sin los que han provocado la enorme fractura social existente en la actualidad pero contando con los únicos protagonistas de la historia, nosotros y nosotras, el pueblo organizado.
Consejo Nacional de Unidad del Pueblo.













